martes, 22 de diciembre de 2020

El Bartolo (Cantina del Titi)

Cuando, reciente aún y en el aire todavía la decisión final, se anunció una ordenación (uf, qué palabreja) del litoral de la Casería de Ossio, se levantó en la Bahía toda, aunque especialmente en La Isla, una imponente marea de protesta, de esas de coeficiente tan alto que dejó al descubierto lo mucho que este paisaje emocional alberga. Si en los paisajes quedan siempre las huellas de quienes los habitan, Casería es la memoria fundacional de una Bahía que atrajo por lo que tenía de refugio y que creció por lo que tuvo de navegante.  El Bartolo es el más marinero de los bares y restaurantes de La Casería, toda una barca que queda varada con la marea baja, quizás el mejor momento para disfrutarlo, cuando se despliegan las mesas en la arena recién descubierta para comer en lo que, unas horas después, volverá a ser mar cubierto.

Este Bartolo, con nombre oficial de Cantina del Titi, debe su nombre a como era conocido Bartolomé Muñoz, segundo propietario de esta antigua taberna de pescadores, abierta en 1934 por su hermana Antonia y su cuñado Antonio "El Cacho". Y ya la sólo enumeración de este linaje, tan bien explicado en este reportaje por Pepe Monforte, nos muestra un poco de la historia real de una ciudad vinculada a la marinería, de pesca o de guerra. Es el lugar al que llevamos a quienes nos visitan. Porque se come muy bien, con ese lujo de frescura del que también habla el trajín de barcas que van o vuelven, a veces bien cargadas.

Por probar un poco de todo escogimos el formato tapa, que son de buen tamaño. Empezamos con esta Paella marinera (con cazón, chocos y coquinas de fango).


Chocos fritos:

Vistas desde nuestra mesa:

Croquetas de ortiguillas:

Cazón frito:

Puntillitas fritas:


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