viernes, 1 de diciembre de 2017

Cata de Cervezas La Piñonera en el Bar de Las Niñas (Cádiz)

Patricia Aparicio, cocreadora de las Cervezas La Piñonera junto a Israel Pérez, dirigió ayer, 30 de noviembre, una cata de las cervezas artesanas que elaboran. La actividad se realizó en el bar en activo más antiguo de Cádiz, abierto desde 1791, La Antigua Parra del Veedor, popularmente conocido como Bar de Las Niñas, por sus actuales propietarias, Natalia y Cristina. La cata forma parte del Womember, una iniciativa de Pink Boots Society - España que reivindica el papel de la mujer en el mundo de la cerveza como productoras, distribuidoras o consumidoras.

Patricia Aparicio, de Cervezas La Piñonera

Patricia Aparicio empezó haciendo un breve recorrido por el papel pasivo y de mero reclamo sexista que la publicidad de cervezas ha otorgado a las mujeres, desde los viejos carteles de los años cuarenta hasta la más actual, donde no ha variado mucho a pesar del aumento de consumo de cerveza por mujeres, también asociado a su condición de alimento sano.


En su repaso histórico, citó el trabajo de las mujeres como creadoras de las primeras cervezas prehistóricas, sopas espesas de cereales fermentados. Ese trabajo de elaboración también aparece en una escultura sumeria, con una mujer preparando cerveza, o en tablillas de la misma civilización, como la que contiene la receta más antigua conocida, de 6000 a.C.

Se detuvo en la figura popular de las brujas en la Edad Media, en buena proporción elaboradoras de cerveza, con sus calderos burbujeantes por la fermentación de cebada, su gato para cazar ratones, su escoba en la puerta para anunciar su producto y sus sombreros largos y puntiagudos para ser encontradas con facilidad entre la multitud de puestos en los mercados. También reseñó la importancia de los locales donde se consumía cerveza para el movimiento por el sufragio de las mujeres que, durante la Primera Guerra Mundial, se incorporaron al trabajo para sustituir a los hombres que estaban en el frente. Este trabajo supuso la concienciación social de las mujeres, que se reunían en esos locales tras su jornada laboral.

Patricia pasó a continuación a la cata de cuatro tipos de cervezas elaboradas por Cervezas La Piñonera, una empresa fundada en 2014, con planta de producción en el Polígono Industrial El Trocadero (c/ Italia, s/n), en Puerto Real. Comenzó reconociendo el gusto de ambos productores por las cervezas de tipo belga. Destacó también el diseño de la etiqueta, obra del pintor Rafael Pérez, padre de Israel.


Como primera cerveza, probamos la Piñonera Ambar Pale Ale. Es, dijo, una cerveza rubia apropiada para iniciarse, con lúpulo bajo, fresca. Elaborada con tres tipos de maltas de cebada y trigo malteado. Lleva algo de miel de la Sierra de Cádiz. Aromas a malta dulce, con toques cítricos.


Seguimos con su Piñonera Trigo Especial. Muy ligera, de un bonito amarillo turbio. Muy fresca. Aromas a frutas tropicales (cerca nuestro reconocieron un toque a mango), con algo también de pino.


A continuación probamos su Piñonera Strong Ale. Una cerveza potente, del tipo de las elaboradas en abadía. Es de larga maduración, con unos dos meses en barril o botella, donde experimenta una segunda fermentación. Cerveza caoba, con buena espuma persistente. Aromas a café y caramelo. En su sabor se aprecia el tostado de los azúcares, con un fondo también a caramelo.

Esta cerveza es la que utilizan para su Piñonera Reserva, dejándola reposar diez meses en barrica de brandy de Jerez que antes contuvo Pedro Ximénez. En la cata nos anunciaron que ya está a punto de salir, antes de Navidades, la cerveza Reserva de este año 2017.


Terminamos con la última gran novedad de Cervezas Piñonera, presentada al público, en Puerto Real, justo un día antes. Esta Cerveza de Vendimia La Piñonera, elaborada junto al enólogo jerezano Alejandro Cobo, nace como "cerveza vínica". Han sido necesarios nueve meses para dar con la receta y otro más de pruebas para afinarla. Se presenta en botella de 750 ml.


Al mosto de cebada se le incorpora una pequeña cantidad de mosto de uva palomino, sin esterilizar, para que aporte todas sus levaduras y microorganismos. Son levaduras salvajes, por lo que el proceso es muy complicado y debe realizarse con extraordinario cuidado, incluyendo un embotellado a mano. El resultado es una cerveza de 7,5 grados alcohólicos, que no se notan nada; muy refrescante, afrutada, de burbuja muy fina, equilibrada en sus matices vínicos, con esa interesante salinidad que le aporta la palomino. Es su producto más gaditano, pues habitualmente las maltas y lúpulos se traen desde otros lugares.


La Cerveza de Vendimia La Piñonera será de edición limitada, pues sólo va a elaborarse después de cada vendimia. Su consumo también será similar al de los mostos, de no más de un año.



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