jueves, 2 de febrero de 2017

Cata vinos tintos Samsara, de Ronda


Asistimos, como invitados del grupo de cata de la empresa portuense de distribución de productos gastronómicos de calidad Al Sur Gourmet, a la presentación de algunos de los vinos tintos de Samsara Wines, de Ronda, en el local Toro Tapas (c/ Los Moros, 7), abierto en agosto del pasado 2016 en las instalaciones de la Bodega Los Moros, del grupo Osborne, en El Puerto de Santa María. Para la ocasión, llegó desde la bodega rondeña el joven viticultor Pablo Chacón, que nos transmitió el enorme entusiasmo con el que crean sus vinos, junto a Juan Manuel Márquez y su hermano David Chacón, más dedicado a la elaboración del aceite Manzara, que también pudimos conocer. Viticultores de Cortes de la Frontera que se hicieron cargo, en el 2009, de las dos viñas familiares, con un total de cuatro hectáreas y media.

Foto de la viña en una de las fincas (tomada de Samsara Wines)

En la finca La Hoya, de una hectárea situada frente al Tajo de Ronda, muy calurosa, sobre suelo arcilloso y a una altura de unos ochocientos metros, tienen plantado cepas francesas de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Syrah, junto a la española Garnacha. La otra finca, Juncal, está a un kilómetro de la anterior, pero con un clima muy frío. Aquí tienen principalmente uva Petit Verdot, con algo de Syrah.

Consideran las dos primeras cosechas como de aprendizaje, desde las primeras mil doscientas botellas de su primera producción. En esos años, fueron adaptando las muchas lecturas sobre el cultivo de estas uvas a las condiciones naturales de su terruño, y contaron con el asesoramiento de sus amigos los hermanos isleños José y Miguel Gómez, creadores del vino “Mahara”. Ya en el 2011 sacaron su primer gran éxito, Samsara, a partir de uva Petit Verdot.

Samsara, el nombre que agrupa a los vinos que elaboran, es el ciclo completo de la vida en las filosofías hindúes, en su significado de pasar por diferentes estados. Con una especial sensibilidad ecológica, aunque fuera de la burocracia que otorga el sello oficial, la Bodega aplica las técnicas tradicionales de cultivo, siempre menos invasivas y sostenibles que las de la agricultura industrial. Algunas de esas técnicas muy antiguas se han recogido ahora en lo que se conoce como agricultura biodinámica, desarrolladas a partir de las teorías del austriaco Rudolf Steiner, o en la permacultura, o agricultura permanente, de los australianos Mollison y Holmgren. Aunque nos contó Pablo Chacón que aplican sólo lo que les parece útil de estas técnicas, ese respeto a lo natural incluye no usar fertilizantes ni plaguicidas químicos, sino preparados naturales, como leche en vez de azufre para curar el hongo oidio, y seguir un calendario de siembra y cultivo relacionado con los astros, algo tan antiguo en esta tierra que ya lo defendían los agrónomos andalusíes en el siglo XII, como Abu Zacaría, y que sigue siendo práctica tradicional en el campo andaluz.

Dejaron crecer las especies vegetales del terreno para conseguir una cubierta vegetal entre las vides, de forma que se producen menos grietas en el suelo arcilloso, se retiene la humedad y la uva tiene una maduración más tranquila. Ese concepto de maduración tranquila lo repitieron varias veces en la presentación de sus vinos. Por la altura de la viña La Hoya, la temperatura refresca por la noche y, así, las uvas descansan de la paliza de los 35 grados que se alcanzan en verano. La poda la hacen en verde, dejando entre seis a ocho yemas, para obtener de doce a dieciséis racimos por pie de planta. Consiguen una producción corta, entre 950 gramos a kilo y medio por planta.

Vendimia nocturna en las viñas de Samsara (foto de Samsara Wines)

Vendimian por la noche, de forma que la uva esté en la bodega a las siete de la mañana, para hacer el pisado de forma tradicional, con los pies. No tienen bodega propia, sino que contratan ese espacio. Con depósitos muy pequeños, de unos mil litros, vinifican cada variedad por separado. Controlan la evolución de los vinos con continuas catas, interpretándolos. Todos procesos de trasiego y embotellado los realizan por gravedad, sin filtración; sólo usan una pequeña cantidad de bisulfitos en la última etapa, para embotellar.

vino joven Moriche

Probamos tres vinos espectaculares, dos de ellos aún sin comercializar. Para empezar, el vino joven que, cuando salga este próximo abril, se llamará Moriche, un coupage de uvas Syrah, Tempranillo y Merlot. Un vino muy cuidado, de los que apetece para tomar por copas, mientras se tapea. Muy serio en su juventud.

Catamos el Samsara 2013, que está previsto salga en dos o tres semanas, en este mismo febrero. Realizado con uva Petit Verdot criada en la viña Juncal, muy fría, con cubierta vegetal sobre un suelo de arcilla, limo y arena que, a sólo cincuenta centímetros, ya alcanza la piedra madre, de arenisca. Este suelo le aporta un carácter muy mineral al vino. Se recoge con una vendimia tardía, entre el 21 y el 28 de octubre, cuando ya suele haber llovido. Se cría once meses en barricas usadas de roble húngaro y francés, con la intención de que no sea mucho el aporte de la madera, de manera que no esconda las características del vino, sino que sólo lo lime.


Para terminar, probamos su Samsara 2011, en formato magnum, del que sólo existe una producción de 400 botellas. Como dijimos, un vino monovarietal Petit Verdot, que tras los once meses de barrica lleva reposando desde entonces en botella. Como lo escribe el sumiller Manuel Morales: “fruta negra madura, es graso y untuoso en el paso de boca, equilibrado y pleno de taninos nobles muy bien domados”.

Como final de esta cata pudimos probar el excelente aceite de oliva virgen extra Manzara:


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