domingo, 20 de diciembre de 2015

Paisajes y cocina del Guadiana portugués (3): Évora

Seguimos esta excursión por tierras del Guadiana portugués, alejándonos de la frontera española en dirección a Évora, capital del Alentejo Central. Partimos de Mértola por la N122 hasta enlazar con la magnífica carretera IP2, a unos quince kilómetros de Beja, donde hicimos una breve visita. Hermosa ciudad, centro comercial de la zona, fundada por los celtas y que, durante un tiempo, perteneció al Reino de Sevilla. Aquí nació el célebre rey poeta Al Mutamid, que tantos creen sevillano.

Recorremos la tierra de los vinos del Alentejo e hicimos parada para comer en el pequeño pueblo de Monte do Trigo. En el Restaurante Oasis, con una excelente comida tradicional alentejana.



Empezamos con una entrada típica portuguesa: aceitunas y unos patés de sardinas. Con el magnífico pan alentejano probamos el aceite de oliva virgen extra Olivais do Sul, elaborado en el propio Monte do Trigo, a partir de aceitunas arbequina, picual y cobrançosa. Para beber vino también de la tierra.


Bacalhau com grâo (Bacalao con garbanzos):

Borrego assado no forno (Cordero asado al horno):

Desde allí nos dirigimos a Évora, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Ciudad monumental con una importantísima arquitectura romana, gótica, manuelina, renacentista o barroca.

Ya en Évora visitamos la Capela dos Ossos (Capilla de los Huesos), una pequeña capilla dentro de la Iglesia de Sao Francisco. Una capilla del siglo XVI con los huesos de más de cinco mil esqueletos incrustados en las paredes, del suelo al techo.


En los techos hay frescos con temas alusivos a la muerte.

Inscripción: "Los huesos que aquí estamos por vosotros esperamos".

El Templo romano de Évora, popularmente conocido como Templo de Diana. Construido en el siglo I a.C. en el Foro de Évora. Casi destruido en las invasiones bárbaras del siglo V y por el uso de piedras para la construcción del castillo de Évora, se salvó esta estructura gracias a su uso como carnicería durante casi cinco siglos, desde el XIV hasta mediados del XIX.

Estaba cerrado, pero pasamos por una de las grandes referencias de la cocina alentejana, el Restaurante Fialho, fundado en 1945 por Manuel Fialho, autor también del exitoso libro Cozinha Regional do Alentejo, al que siempre recurrimos cuando queremos experimentar con esta sabrosa cocina.

Para cenar, la versión portuguesa de nuestras tapas, los petiscos. Aunque la cercanía de la frontera (está a cien kilómetros de Badajoz) hace que también las llamen "tapas".

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