viernes, 8 de mayo de 2015

Bar La Gallega, en San Fernando

El Bar La Gallega (c/ Augusto Miranda, 17, esquina a Plaza de las Vacas, San Fernando) mantiene, ya camino de los sesenta años abierto, esa honestidad de origen que se trajo Elvira Loureiro de su Sequeiros natal. Ella abrió, con su marido isleño, con apenas diecinueve años, este grandísimo bar, que pronto se convirtió en referencia de la cocina gallega en la Bahía de Cádiz. Aquí, la clientela era y es buena conocedora de esa cocina, después de más de tres siglos de relaciones entre dos de las tres demarcaciones históricas de la Armada. En ese tiempo, la misma condición militar ha significado que muchos gallegos vivieran en La Isla durante largas temporadas, y viceversa. Muchos de esos destinos terminaron convertidos en definitivos, con formación de familias con arraigo en ambos extremos de la península. Las dos cocinas han terminado por mezclarse en La Isla, gustando aquí mucho esa cocina gallega que trata con primor y sencillez los buenos ingredientes con los que trabaja. Una cocina que no enmascara ni esconde nada.

Es la cocina pura que practica Elvira al frente de este Bar La Gallega, desde hace años también con regentado por su hijo Jesús Miguez. Cocina de sabores limpios, donde los berberechos fresquísimos se sirven recién abiertos en un poco de vino o la jugosa tortilla de gran calibre sabe a patatas y a buenos huevos. Nada menos. Un templo del tapeo, tanto a mediodía como por la noche. Sigue trayendo los productos típicos de esa cocina directamente desde Galicia. También los vinos, con una escogida Carta con asequibles Ribeiros y majestuosos Albariños.


Parte de la Carta de La Gallega

Hace unos meses ha remodelado su espacio al final de la concurrida barra, creando un cómodo espacio cerrado, con mesas para comer sentados. Como novedad, ahora admite reservas para ese codiciado rinconcito de paz. Allí mismo disfrutamos de esta amplia muestra de su cocina.

Su célebre Empanada de atún. Con la masa de hojaldre coloreada por los jugos del relleno, a la manera más tradicional gallega. La salsa de atún, a veces cocido por ella misma, lleva mucha cebolla y lo justo de tomate y pimiento.

Bebimos un Viña Amoriño Selección, de Bodegas Docampo. Un Ribeiro blanco, de uvas Palomino, Treixadura y Torrontés. Limpio, afrutado y persistente.

 Tortillón de patatas.

Patatas a la gallega. Una ensalada de papas cocidas, huevo duro, cebolla y pimientos morrones.

Las mismas Papas a la gallega, servidas en ración:

Otro de sus grandes éxitos: el Pulpo a la gallega. Es decir, a feira. Cocido en su punto y servido caliente sobre cachelos, aliñado con aceite de oliva virgen extra, sal y pimentón.

Zorza. Es la carne de matanza de cerdo, adobada a la gallega, con mezcla de pimentones dulce y picante, ajo, orégano y sal. Picada muy menudo solía freírse en manteca de cerdo para hacer la "prueba" de pique y salado, antes de embutirla para chorizo.

Croquetón de zorza. Esa misma zorza es el ingrediente cárnico de unas croquetas de bechamel, algo más grandes y aplastadas que fríen en aceite.

 Berberechos abiertos en un poco de vino y aceite.

Albóndigas de choco.

Flan de huevo.

2 comentarios:

  1. ¡Qué buena cena tuvimos! El mejor pulpo que he comido nunca y las croquetas de Zorza, ¡todo un descubrimiento! ¡Los berberechos también riquísimos!

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  2. ¡Enhorabuena por este fantástico post! Cada vez que viajamos por San Fernando, paramos en este maravilloso bar. Aquí os dejamos nuestra experiencia. Un saludo! http://hambredeviaje.blogspot.com.es/2016/02/san-fernando-la-isla-del-arte-y-del.html

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