domingo, 27 de julio de 2014

Embutidos Gazules en La Tinoteca

Asistimos ayer sábado a la presentación de algunos de los productos que realiza la empresa Embutidos Gazules. Fue otra de las actividades que organiza La Tinoteca (c/ Marianista Cubillo, 7), el autoservicio gourmet que dirige José Tinoco.

La presentación corrió a cargo de Juan Calero, uno de los socios fundadores, junto a Juan Miguel Morales, de esta empresa artesanal, ubicada en el Polígono de La Palmosa, en Alcalá de los Gazules.


Pudimos probar algunos de los productos de sus líneas de embutidos, fritos y carnes preparadas.

Empezamos con sus Chicharrones de cerdo ibérico. Elaborados con panceta de cerdo ibérico, de la que eliminan la mayor parte grasa, quedando una pequeña tira magra. Se fríen con orégano y laurel del Parque Natural de Los Alcornocales, junto a ajo y sal. Se envasan al vacío. Mantienen, así, la misma textura jugosa de recién fritos.


Probamos, a continuación, un producto realmente excepcional: un Salchichón ibérico con queso de cabra, un producto que ahora comienza a introducirse comercialmente. Para este producto, utilizan un producto muy reconocido de otra empresa alcalaína, los quesos de cabra El Gazul. Este salchichón utiliza queso semicurado de cabra payoya.

Seguimos con los populares Chicharrones especiales. Elaborado con panceta entera de cerdo, ideal para lonchear.

Pudimos conocer también otros embutidos, como el Salchichón ibérico cular y el Chorizo ibérico cular, con pimentón de la Vera. Ambos de fabricación rigurosamente artesanal a partir de carnes de cerdo ibérico.


Entre sus productos elaborados, probamos su Carrillada de cerdo ibérico. Se presenta, ya cocinadas en una salsa de cebolla, al vacio. En la misma línea, también comercializan piezas, en crudo, listas para pasar por plancha o cocinar, de Solomillo o de Presa, ambas de cerdo ibérico. Igualmente, unas sorprendentes mini hamburguesas de magro de cerdo ibérico fusionadas con algas deshidratadas, de profundo sabor marino.


A destacar, muy especialmente, el pan con el que acompañaron toda esta degustación. Un pan cateto del "Horno de Cuesta" (c/ Santa María de España, 7, Alcalá Gazules), elaborado de forma artesanal, con harinas de trigo duro y horneado en horno de leña. El producto tiene una masa amarillenta, muy esponjosa, casi bizcocho. También, nos contaron, elaboran una boba de pan cateto que más parece una magdalena gigante.

Para beber dispusimos de dos joyas emergentes. El vino romano Mulsum, de Baetica. Elaborado con las fórmulas de los antiguos vinos romanos, endulzado con miel de encina, responsable de una segunda fermentación. Un vino potente en su delicadeza, intenso, aromático.

La otra aportación a este maridaje la obtuvimos con el reciente Viña Matalian, de Primitivo Collantes. Un complejísimo vino joven de uva palomino, afrutado, muy rico en matices, sofisticado en su sencillez. Un vino que dará mucho que hablar y que acrecienta el prestigio de los vinos del Marco. Nos contaron que ya sólo quedan mil quinientas botellas de su primera cosecha.

(Foto de Mulsum, cortesía del blog Tubal)

Otra gran jornada, en fin, en esta Tinoteca que ya se consolida como uno de los grandes lugares de la zona moderna de Cádiz, Puerta Tierra. Todo con la sencillez y precios más que razonables con los que este autoservicio evolucionado sigue creciendo, sin perder por ello su ajetreo de lugar de aprovisionamiento popular para la playa, o de reposo fresquito donde tomarse igual un litro de cerveza que una de las grandes marcas artesanas de la provincia.

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