sábado, 2 de febrero de 2013

Romanceros de Carnaval en La Antigua Parra del Veedor

Cuando ya nos acercamos a la última semana del Concurso de Agrupaciones, empiezan a aparecer por bares y otros locales avances de lo que oiremos en las calles dentro de una semana. Asistimos ayer al ensayo general de tres Romanceros en el bar La Antigua Parra del Veedor (c/ Veedor esquina a c/ Plata). Con un lleno absoluto y mucha participación de un público que ya contamos hacia atrás los días que faltan para que el Carnaval de Cádiz empiece, sólo siete días ya.


Empezaron Víctor del Real y Enrique Corzo con su romancero "La vuelta al mundo en 80 diítas, pero sin bullita". Como su nombre indica un recorrido, con grandes saltos, por las costumbres del mundo visto con la particular ironía gaditana. Desde la tumba del Taj Mahal a la Norteamérica profunda, nada quedó libre de un buen repaso.

 Víctor del Real y Enrique Corzo

Siguió el romancero de los hermanos Rodríguez, El Roro y Miguel, que este año traen "Eutimio y Tinoco, De sastres gaditanos". Convierten en personajes dos sastrerías de trajes a medida muy populares en Cádiz, las de Tinoco y Eutimio. Golpes muy ingeniosos, como el de quien se va a hacer un máster fuera de Cádiz a Puerta Tierra, o el que cuenta su odisea extranjera en El Dos, autobús que une las barriadas de Puntales y Loreto con el centro. En ambos casos, se bromea con esa costumbre de quien vive en la parte nueva de la ciudad de decir que "baja" a Cádiz cuando va al casco antiguo. Bromas también, como es lógico, sobre el tipo de moda "histórica" que practican ambas sastrerías.
 El Roro y Miguel

Se terminó con la actuación de Andrés Ramírez y David Medina con el romancero "Lo que en el Bierzo se llevó". Había expectación con este dúo después del excelente romancero que sacó David Medina el año pasado, "El llanito solitario". Ahora vestidos como dos lugareñas de una aldea del Bierzo hacen una completa representación que incluye la escenificación de una pelea entre estas dos vecinas, un viaje de hermanamiento con Nueva York o el cantecito de una sustanciosa jota, tradicional en todo menos en los improperios que suelta. Una joyita que habrá que buscar por las calles de Cádiz cuando todo este ensayo general ocupe la ciudad entera.
Andrés Ramírez y David Medina

No hay comentarios:

Publicar un comentario