martes, 1 de enero de 2013

PRESENTACIÓN “TALLERES DE COCINA ENERGÉTICA” EN LA VOLANDERA



Asistimos a la presentación de los ocho Talleres sobre Cocina Energética que, a lo largo de todo el año 2013, se irán realizando en las instalaciones de la Casa de Encuentros La Volandera, una hermosísima finca en la barriada rural de Mesas de Santa Rosa, en Jerez, que transmite luminosidad, calor y afecto a quienes allí nos acercamos. Volandera, como la aparentemente insignificante redondela de cuero que llevan las ruedas de los coches de caballos para evitar las fricciones. 


En este espacio, Casa de Retiros también la han nombrado en alguna de sus actividades, se organizan talleres de meditación, yoga, danzaterapia, masaje energético, risoterapia o encuentros poéticos, entre otros programas. Estos Talleres de Cocina Energética están organizados por Karuna más que cocina, (página Facebook), un proyecto de Karuna Asesores.



El término de Cocina Energética fue acuñado por la española experta en alimentación natural, Montse Bradford, “para hacer entender que existe otro lado más profundo de la cocina: el estudio de los efectos de cada alimento y qué reacciones nos producen a corto y largo plazo”. Como explica la misma autora, “cada persona necesita consumir más o menos determinados tipos de alimentos en función de su estructura. Hoy en día nos alimentamos a un nivel demasiado primario, llevados por los impulsos y sin tener en cuenta los efectos de cada cosa. Por otro lado, para mí, la nutrición energética también es natural y sostenible. Esto implica, en primer lugar, volver al tipo de alimentación más natural que ya tenían nuestros antepasados (…) Y en segundo lugar, tenemos que desarrollar también la conciencia a nivel de planeta; somos ya demasiados habitantes como para pretender alimentarnos todos a base de proteínas animales (…) Plantar un campo con cereales o legumbres permite alimentar a un mayor número de personas de un modo mucho más sostenible. Por tanto, es necesario apostar por la proteína de origen vegetal para empezar a fomentar un tipo de alimentación mucho más consciente”.

Esos efectos de lo que comemos se producen sobre el cuerpo físico, el emocional y el mental. En una pasada conferencia sobre estos efectos de la alimentación, Bradford puso el ejemplo del alcohol, que puede servirnos para entender el sentido totalizador de su propuesta: “cuando tomamos alcohol, nuestro hígado y nuestros riñones se debilitan; surgen emociones intensas y nos desinhibimos; y los pensamientos dejan de funcionar de la manera habitual. El del alcohol puede ser un ejemplo extremo, pero todos los alimentos y bebidas tienen efectos en nuestro cuerpo, sean más fuertes o más débiles”.

A partir de la agrupación de órganos según su energía, base de la medicina tradicional china, la cocina energética clasifica las emociones positivas y negativas asociadas a estos órganos y enumera los alimentos que los debilitan. Tiene puntos en común con la cocina macrobiótica pero adaptada a la cocina y productos de la dieta mediterránea.


Según Mireia Gimeno, profesora del Centro de Estudios Naturistas y de la escuela de Montse Bradford en Barcelona, “la alimentación energética parte de la base de que cada alimento posee un tipo de energía: centrífuga / centrípeta; nos tensa / nos relaja; contracción / expansión; y que esta energía se puede también transformar dependiendo de como se prepare ese alimento”.

Hay alimentos extremos (yang, según la tradición filosófica y religiosa del taoísmo) que calientan, tensan, concentran, acumulan y generan un peso denso; como la sal, las harinas horneadas, las grasas saturadas presentes en carnes, quesos secos y embutidos. Sobre el cuerpo físico, según los alimentos, aumentan la tensión, sobrecargan el hígado y los riñones, producen piedras en vesículas y riñones, desmineralizan, provocan pérdida de flora intestinal, acarrean problemas digestivos, de mucosidades, de retención de líquidos u obesidad. Pero también afectan, en el aspecto emocional, a provocar agresividad, impaciencia, ira, tensión, rigidez. Y, en el plano mental, a inflexibilidad, falta de espontaneidad y fanatismo.

Hay, en el otro extremo (yin), alimentos que enfrían, dispersan y tienen una vibración muy rápida, es decir, enseguida notamos su efecto al tomarlos, produciendo una subida de energía, que después produce un bajón. Alimentos como los azúcares, el chocolate, las bebidas gaseosas azucaradas, la pastelería, los lácteos, el alcohol, el tofú crudo, la leche de soja, el vinagre. Producen en el cuerpo físico desmineralización, osteoporosis, congelan las grasas corporales, acidifican la sangre, producen alergias y problemas en la piel. Y, en lo emocional, nos vuelven pasivos, depresivos, desmemoriados, cansados, faltos de vitalidad y de apetito, dormilones, débiles e hipersensibles. Así como mentalmente provocan falta de concentración, sin metas ni dirección en la vida, sin raíces tampoco.

La intención de estos Talleres de Cocina Energética es enseñar a crear nuevos hábitos de alimentación para una vida, integralmente, más sana. Usando productos integrales, sin refinar o procesar; con alimentos ecológicos, locales y del propio clima; recuperando nuestra cocina tradicional, adaptada a los cambios estacionales. Y conseguir, en suma, entender los mensajes de nuestro propio cuerpo para alimentarnos de acuerdo a nuestras necesidades personales y no siguiendo modas o convenciones impuestas desde afuera.

El primero de estos Talleres se realizará el próximo 3 de febrero (domingo, de 9.30 a 19 horas). En él se hablará, en el plano teórico, de la alimentación moderna y sus efectos; de cómo hacer la transición hacia esa cocina; la reorganización de nuestras cocinas; los siete niveles de nutrición; lo que nuestro cuerpo necesita; dinámica energética; las cuatro fases de la digestión; la gráfica energética y del des-ayuno, con propuestas para empezar el día con armonía.

Se cocinará también: Crema de zanahoria a la naranja. Pan de arroz, mijo y sésamo. Pasta al pesto. Los patés. Seitán con cebollitas caramelizadas. Verduras a la plancha. Ensalada con queso de tofú. Tarta de limón. Batido de melocotón.

El precio de cada Taller es de 40 euros y se pueden inscribir en el correo karunamasquecocina@gmail.com

1 comentario:

  1. Me gustaría que me pasarais el contacto de la Volandera... no lo encuentro en la web, gracias!

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