miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tareas de viña con Enotour y Spirit Sherry


Organizado por la muy activa empresa sanluqueña  EnoTour, de Rafael de la Cruz Delgado, hicimos una visita a la viña La Zarzuela donde tiene sus instalaciones la joven empresa Spirit Sherry, dirigida por Cecilia Rodríguez y Eduardo Valderas. Como se definen en su web, son “una pequeña empresa que quiere tratar de mostrar al mundo donde nace la peculiaridad del Jerez. Mostrando un enlace entre hombre-planta-suelo y ofreciendo la posibilidad de sumergirse en la cultura, la tradición y las costumbres de nuestro territorio vitivinícola, con un toque de juventud y dinamismo”.


La finca La Zarzuela, con cinco hectáreas, es una segregación de la viña Las Conchas, de Williams & Humbert, se encuentra en las proximidades de la pedanía jerezana de Las Tablas. Spirit Sherry organiza diversas actividades de enoturismo, como las que realizamos durante nuestra visita: un recorrido por la zona de plantación de viñas, con explicación e las diferentes tareas para su cultivo, un pequeño cuso de venencia, para saber extraer el vino de las botas y, finalmente, una cata e los más conocidos vinos de la denominación jerezana: Fino, Oloroso, Amontillado, Cream y Pedro Ximénez.



Comenzamos la visita con un granel de moscatel de pasas de Chipiona, de la Cooperativa Agrícola Católica, acompañado de dulces de Sanlúcar, traídos por Rafael de la Cruz.


A la derecha, vino de pasas de Chipiona. A la izquierda, banco hecho con duelas de tonel.

Durante el recorrido por la viña, pudimos comparar las cepas con el folleto didáctico editado por la empresa donde se explican los principales estados fenológicos de las vides, su ciclo vegetativo, y las tareas a realizar para su cultivo.

Hasta alcanzar los racimos de uva su momento de recolección. Con las calores de primavera se despiertan las cepas de su reposo invernal. Por las heridas causadas durante la poda de invierno brota un líquido incoloro de savia (estado de lloro). Las yemas se hinchan y pierden las escamas que las protegieron durante los fríos. De esas yemas surgirá, entonces, un brote verde vivo (estado de punta verde) a la que seguirán la aparición de las primeras hojas incipientes que, en días, extienden sus primeras hojas (hojas extendidas). Más tarde, en esas hojas podemos intuir las inflorescencias que darán los futuros racimos (iniciación de racimos). A medida que el pámpano se desarrolla los racimos se separan ya podemos apreciar las inflorescencias (floración) que darán las uvas. Tras el crecimiento de los racimos, comienza el estado de envero, el tiempo que trascurre entre el comienzo del cambio de color de las uvas hasta su total coloración. Hasta entonces tanto la uva blanca como la tinta son verdes y a partir del envero evolucionan de modo diferente. La blanca hacia amarillo y la negra hacia rojo. Finalmente, la maduración, que tarda otros dos meses tras el envero, y supone que la baya esté en condiciones de consumirse en fresco o para vinificar. Los cambios que se producen (peso, aumento de color del hollejo, pérdida acidez del mosto, aumento de azúcares) deben ser controlados para conseguir el tipo de vino que se desee.





Entre las tareas a realizar en una viña, hay que destacar las de aserpiado (creación de unas barreras alrededor de las cepas para conseguir la mayor captación de agua); poda de vara y pulgar o jerezana: consiste en dejar alternativamente cada año, sobre dos brazos que conforman la cepa, una única vara de 8 yemas (de donde nacerán los racimos) y un pulgar de una yema. La yema del pulgar dará un brote que será vara al año siguiente, mientras la vara se podará en corto, dando lugar al pulgar);  poda en verde o castra (eliminar los brotes en crecimiento pero que no van a fructificar), amarre de varas (para proteger al sarmiento tierno y en vías de crecimiento atándolo a un tutor) y la vendimia. Después, algunas uvas destinadas a Pedro Ximénez se someten a soleo (exposición de las uvas al sol, puestas en esparteras, para concentrar sus azúcares). Y hay que realizar injertos para preparar nuevas cosechas.


Terminamos con una cata de Fino El Maestro Sierra, de la bodega del mismo nombre, y  Manzanilla Viruta, en rama, acompañadas de morcilla ibérica, butifarra, jamón, queso y almendras fritas. Completamos la cata con un excepcional Palo Cortado Monteagudo, de Delgado Zuleta, y el colofón de un champán Möet Chandon, aportado por los buenos amigos de Novena Provincia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario