miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cosmética ecológica en Noe Bello

Ya parece que está ampliamente aceptada la necesidad de volver a lo natural en la alimentación, con una creciente producción, distribución y creación de grupos de consumo de alimentos ecológicos en beneficio de la salud propia y el de la naturaleza que nos provee. En cambio, ese reconocimiento parece un poco más lento con respecto a la cosmética ecológica, siendo los beneficios los mismos, e igual la necesidad de cambiar hábitos de consumo perjudiciales. Entendiendo la salud como algo integral, no parece muy razonable mejorar lo que se come y, a la vez, contaminarse con la química industrial que nos entra a través de la piel. Esta unidad ya estaba en la sabiduría tradicional, y en los viejos recetarios domésticos que, desde el siglo XV, incluían tanto la forma de preparar los platos de las comidas como recetas para preparar cosméticos que hidrataran la piel, la perfumaran, previnieran infecciones  o sirvieran como cura de quemaduras y heridas. Lo que ahora hace la cosmética ecológica no es más que recuperar esos viejos remedios tradicionales usando lo que la naturaleza nos da de forma natural.


Jabón de Áloe Vera


Traemos aquí información sobre una distribuidora, en la zona de la Bahía de Cádiz, de esa cosmética ecológica, que vende estos productos a través de la red, también en esto con grandísimas posibilidades de acercarnos productos de calidad especial  difíciles de encontrar en los circuitos comerciales. A través de su página Facebook, Noe Bello, o de un móvil (647547964), distribuye distintos productos econaturales de higiene y cosmética general, así como otros específicos para bebés, tratamiento corporal y facial.

Todos los productos están elaborados con ingredientes ecológicos y orgánicos, sin derivados del petróleo, con emulsionantes naturales procedentes de la caña de azúcar. No llevan agua añadida. Y no han sido testados en animales.


Veamos los efectos de algunos de estos ingredientes de cuidado personal tradicional.

En la linea de cosmética para bebés, un Gel puro de Áloe Vera, se enriquece con caléndula y manzanilla, que aportan sus cualidades de calmar, refrescar y regenerar la piel. El Aceite corporal, también con aceite de áloe vera, incluye manzanilla, germen de trigo y aceite de jojoba, una cera que ya usaban los aztecas y tiene una composición similar a las ceramidas de nuestra piel, lo que permite su mejor absorción y una hidratación profunda. El Champú incluye caléndula y lavanda, con lo que, además de regenerar irritaciones, aporta las bien conocidas cualidades relajantes de la lavanda para un sueño tranquilo del bebé. El Agua de colonia, sin alcohol y con un pH equilibrado al de la piel, aporta las frescas y alegres fragancias de las violetas silvestres, para bebés que huelan a naturaleza espontánea y no a experimento de laboratorio.

Izquierda abajo, violetas silvestres. Derecha, de arriba a abajo: fruto de la jojoba, planta de áloe vera y campo de flores de lavanda.

Entre sus cosméticos para higiene corporal, el Exfoliante de sal marina, utilizado desde tiempos ancestrales para curar problemas de piel, elimina las células muertas y, a la vez, por los minerales que incluye, parecidos al del plasma sanguíneo que permiten su rápida absorción, palía el envejecimiento de la piel por la luz solar, revitaliza la circulación de los tejidos y oxigena las células, tensa la piel y evita la caída del cabello. La Manteca de Karité, una substancia comestible habitual en la cocina del Oeste de África, aporta su gran contenido graso natural para regenerar arrugas y estrías, además de evitar la descamación frecuente en codos y rodillas. La Leche corporal incluye, entre otros, aceite de aguacate, parecido en su composición al sebo de la piel, y por ello muy utilizado para el cuidado de la piel seca, escamosa y en vía de envejecimiento. Eficaz es también el Desodorante de alumbre, un mineral que se usaba hace siglos para sanar la irritación de la piel tras el afeitado y curar los pequeños cortes. Como desodorante, deja una capa de minerales sobre la piel que destruye las bacterias causantes del mal olor corporal.

 Arriba, frutos de aguacate. Abajo, izquierda, mineral de alumbre; derecha, drupas carnosas de karité.

Entre los cosméticos ecológicos que distribuye Noe Bello, también hay una línea específica para el cuidado facial. La Crema hidratante facial Q10, sobre una base de Áloe Vera puro, incluye aceite de rosa de Mosqueta. De su fruto, el escaramujo, se hacen mermeladas e infusiones, utilizándose su semilla para cosmética natural, por su altísimo contenido en ácidos grasos esenciales, con capacidad de regenerar tejidos y facilitar la cicatrización de heridas, un uso antiguo de este aceite. La coenzima Q10 se encuentra, de forma natural en todas las células de nuestro cuerpo, encargada de producir energia y proteger las piel de agresiones externas. Su administración externa (está también en las carnes rojas, el atún o los aceites de soja y cacahuete) disminuye la profundidad de las arrugas y suaviza la piel. La Crema reafirmante contorno de ojos Q10 incluye, además, centella asiática, una planta que se consume en ensalada.Tiene propiedades antiarruga y cicatrizantes, incluso en pieles muy grasas con acné. El Gel Limpiador facial incluye flores de manzanilla, ya usada desde muy antiguo por sus propiedades antiinflamatorias, calmantes y de relajador natural de los músculos.

A la izquierda, arriba, hojas de centella asiática; abajo, frutos de rosa de Mosqueta. A la derecha, arriba, flores de manzanilla.

Igualmente, Noe Bello distribuye unos saquitos de hierbas y semillas secas para su aplicación en termo aromaterapia. Una técnica que aprovecha las diferentes propiedades terapéuticas de las hierbas, según se empleen en frío o en caliente, activando o disminuyendo la circulación en el lugar aplicado. La aromaterapia deriva de una de las técnicas curativas más antiguas conocidas, que empleaba con naturalidad hierbas, partes de árboles o plantas para sanar.

Dependiendo de la utilización en frío o en caliente, es una excelente alternativa para el estrés y también sirve para aliviar dolencias como artritis, tortícolis, dolores menstruales, de espalda, de cabeza, de cuello, dentales o musculares, cólicos, inflamaciones, síndrome del túnel carpiano, fiebre, al regresar a casa para los pies cansados, por ejemplo, o en caso de escalofríos para entrar rápidamente en calor sólo con calentarlo y aplicarlo, el cuerpo recuperará el calor perdido.

Estos saquitos en concreto contienen tres tipos distintos de trigo, que guardan la temperatura; flores de lavanda, con un efecto relajador; y hojas de romero, que relajan los músculos sometidos a un esfuerzo prolongado, mitigando dolores y calambres relacionados con este esfuerzo.


Un muy interesante proyecto para recuperar lo que nos ha venido sanando durante siglos. Pues como salud debe entenderse la higiene y regeneración natural de nuestros cuerpos. Alimentados también desde la piel.

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