martes, 19 de junio de 2012

Cata de Cervezas Trapenses

El nuevo grupo gastronómico "Agar Agari" -donde me incluyo- celebramos en Cádiz, ayer lunes 18, una cata de cervezas trapenses. Se realizó en la terraza del restaurante Rayuela (c/Sopranis, 19), también agaritas (miembros del grupo) y donde solemos realizar nuestra reunión mensual. En esta ocasión fue Patricio González Fernández quien dirigió espléndidamente la cata, sobre cervezas obtenidas en Gades Beer (c/ José del Toro, 17), un establecimiento que, en apenas un par de meses, ha revolucionado el consumo y el conocimiento de cervezas de todo el mundo en Cádiz.

Por cortesía de este comercio, empezamos degustando Trillo, una de las magníficas cervezas artesanas elaboradas en la fábrica de Kettal, en Palmones. La Trillo es una cerveza Ale, de 4.2 grados, de malta y lúpulo, de color amarillo pajizo, muy refrescante, que califican como "de verano".


Para empezar, pasó a explicar las diferencias entre una cerveza trapense, o trapista, y otra de abadía. En la primera, tanto la receta como todo el proceso se elabora en el propio monasterio trapense, benedictinos de la Orden Cistercience de la Estricta Observancia. Únicamente se elaboran estas cervezas en siete monasterios, de los que toma sus nombres, seis de ellos en Bélgica (Chimay, Westmalle, Orval, Rochefort, Westvleteren y Achel) y el otro en los Países Bajos (Trappe). Las cervezas de abadía, siguen también recetas de un monasterio pero se elaboran en una fábrica exterior.

Para la cata, Patricio siguió el orden de degustarlas siguiendo el número de fermentaciones de la cerveza.

Empezó con una Trappist Achel.

Cerveza de alta fermentación, con una refermentación en la botella, de 8 grados. Su color es dorado turbio (estas cervezas no se filtran). Aromas afrutados a melón, manzana y plátano, con notas de miel y flores. En el paladar se aprecia un leve fondo dulce.

Siguió con una Trappistes Rochefort 8.
Probamos la número 8 (existen, además, la 6, 10 y 12; aumentando en ese orden su graduación). Cerveza con dos fermentaciones en botella, de 9.2 grados alcohólicos, de color caoba oscura. Con espuma densa, muy clara. Tiene aromas a ciruelas pasas y pan de higo. Su sabor es consistente, con un fondo a chocolate amargo. Con textura vinosa.

Seguimos con una Westmalle Trappist Tripel.

Aunque en esta abadía también se elabora una Dubbel (con dos fermentaciones), probamos su cerveza de tres fermentaciones. Elaborada con agua subterránea no tratada, malta, lúpulo, levadura y azúcar candeal. Cerveza de 9 grados, de color dorado y espuma densa. Áromas a hierbas aromáticas, a cilantro. De sabor complejo, amargo, muy seco, con el lúpulo muy presente. Una muy gran cerveza.

Terminamos con una Chimay Grande Reserve.

Es el convento con mayor proyección comercial, con su propia web, aún manteniendo el principio de utilizar los beneficios de la producción en el mantenimiento del propio convento. Elaborada con agua de pozo de calidad, malta de cebada, trigo, lúpulo, levadura y azúcar moreno. Puede seguir madurando en botella hasta 5 años, mejorando su calidad. Cerveza con cuatro fermentaciones, de 9 grados alcohólicos. Color muy oscuro, con espuma densa también parda. Aromas a levadura fresca con matiz a caramelo. Su sabor recuerda al palo de regaliz, a frutos secos tostados y a algunos vinos viejos licorosos.

Para acompañar esta degustación, las y los agaritas elaboramos (como en otros actos, cumpliendo un tope económico previamente fijado) un picnic playero. Ensalada verde con aguacates, manzanas y anchoas; papas aliñás y diferentes tortillas: de patatas y cebolla, campera, de habitas y marroquí (con harissa picante).

1 comentario:

  1. Pues la verdad es que sí, Manuel, Gades Beer parece que nos ha enseñado que hay algo más allá de la Cruzcampo Glacial... Yo ya me he pasado en alguna ocasión por José del Toro a ver qué pillo.
    Ahora mi siguiente objetivo es esa Chimay en botella de 3/4...tamaño ideal para una persona, por cierto, ...

    Saludos y enhorabuena por la cata.

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