viernes, 6 de abril de 2012

COCINA CRUDA: TARTA DE ALGARROBAS Y LINAZA

Nuestros amigos Andrew y David, que ya nos habían enseñado a disfrutar de la diversidad de la cocina vegetariana, ahora nos muestran algo de esa nueva tendencia culinaria de la alimentación con productos crudos, a la que se asocia beneficios de depuración del organismo y de mejora de las digestiones y del sistema inmunológico. Esta tendencia de comida cruda, en inglés Raw Food, propone una manera de alimentarse manteniendo la naturaleza de los compuestos bioquímicos de los alimentos que, a partir de los 43 ºC, comienzan a perder sus enzimas y vitaminas. Según Juan Llull las técnicas principales utilizadas en la cocina cruda son la germinación de semillas, la deshidratación a baja temperatura (40 grados), la emulsión mediante batido, el marinado y el licuado.

Nos trajeron una tarta de ingredientes crudos, cuajada sin necesidad de horno, sin que supusiera tampoco una renuncia al placer del sabor. Es una versión más saludable de la clásica tarta de chocolate y nueces.


Para esta tarta utilizamos algarroba en lugar de cacao, una vaina que en su madurez es muy dulce, consiguiéndose harinas que tienen hasta la mitad de su peso de azúcares naturales, por lo que no necesitan añadirle azúcar refinada. La algarroba tiene más fibra que el cacao, menos sodio, tres veces más calcio, menos grasa y no tiene –como aquel- ni gluten, ni alcaloides ni ácido oxálico, que hacen al chocolate perjudicial para quienes padezcan cálculos renales. La algarroba fue, en momentos de hambre, como la Guerra Civil, un ingrediente importante en la dieta española. Esa asociación a la cocina de supervivencia, así como su empleo como alimento para animales, han ido arrinconando su consumo. Hoy se mejora su consistencia elaborándose harinas de algarroba de gran calidad utilizando semillas deshidratadas, tostadas y molidas muy finas.


Para la base, se trituran juntas harina de linaza y avellanas. La masa de la tarta se elabora triturando, por separado y en licuadora, harina de algarrobas y semillas de linaza y de sésamo. A continuación, también en licuadora, se muelen pasas remojadas previamente. Se amasan todos estos ingredientes que, triturados, tienen una consistencia pastosa, por los mismos aceites que desprenden. A esta masa se le da forma redonda empleando un molde, y compactándola con una paleta sobre las paredes del mismo, de modo que suelte el exceso de aceites.

Desmoldado, se cubre con una brillante glasa de falso chocolate, elaborado mezclando, juntos en licuadora, harina de algarroba y tahina (pasta elaborada a partir de semillas de sésamo). Se adorna con medias nueces crudas.

Tarta de algarrobas y linaza con nueces

2 comentarios:

  1. uuu se ve super tentador!!

    2 preguntitas, las semillas de linaza vendrían a ser las que en Argentina se conocen como lino? (me imagino que sí) ò te referìs a linaza por sumergirlas en agua caliente previamente?

    caso contrario, tanto linaza como sésamo, se muelen sin remojo previo en agua? leí que si a las semillas se las "activa" antes de consumir sus nutrientes aumentan.

    gracias por compartir la receta!

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  2. Gracias por la receta.....tiene una pinta muy buena y seguro que la vamos a hacer pronto, ¡un saludo!

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