jueves, 1 de diciembre de 2011

Literatura en botella

Es sabido que el vino ha inspirado importantes obras literarias, como sigue siendo fuente de otras muchas artes. Conocíamos también el proceso inverso, de ilustraciones que han enriquecido muchas etiquetas con imágenes de cuadros, fotos o grafitis. En esta misma dirección del arte que conspira con el vino, empiezan a aparecer ahora textos literarios en algunas etiquetas de botellas de vino.

Vamos a presentar dos.

El Martín Berdugo Crianza 2006, de Ribera del Duero ya incluye un microrrelato en su contraetiqueta. La Bodega y Viñedos Martín Berdugo convoca -ya por la cuarta edición- el “Concurso de Micro-relatos y Reflexiones Felices Martín Berdugo”, con un máximo de sesenta palabras. Como dicen en su última convocatoria: "quiere transmitir un mundo de Felicidad desafiando con ello a sentirnos dichosos y contentos. Apostamos más que nunca por acortar distancias y compartir solidariamente instantes inolvidables". El texto ganador, tras una selección previa de tres finalistas, es elegido por consulta popular virtual. Porque, la bodega se declara "Imbuidos por el inconformista espíritu del 15-M y haciéndose eco de consignas que reclaman una democracia auténtica y más social".

El texto de nuestra botella corresponde a la ganadora de la segunda edición, Cristina Ferré, con un micro titulado "Nostalgia":

Guardaba su esencia en una vieja botella vacía. Y cuando la nostalgia le vencía, se dejaba seducir por el aroma embriagador confinado aún en su interior. Recordaba entonces el rojo intenso, las notas de bayas maduras, la dulce canela... Y soñaba con su sonrisa, sus labios, caricias. Sentía que así, encerrado, podía retener eternamente, el recuerdo de la felicidad.

El vino, además, es espléndido. Ganador de la Medalla de Plata en la quinta edición del concurso itinerante ‘Tempranillos al Mundo’, organizado por la Federación Española de Asociaciones de Enólogos.

La otra sorpresa, especialmente divertida y justiciera, es el vino Gran Cerdo. Embotellado por Gonzalo Gonzalo Grijalba en su pueblo, Fuenmayor, en La Rioja. Gonzalo es miembro del colectivo The Wine Love, y cada año organiza el Festival Mariquitina's Day, una iniciativa lúdica-festiva sobre el vino y su cultura, con espectáculos de magia, cuenta cuentos, recitales de poesía y música. Este viticultor solicitó un crédito de seis mil euros a la Caja de Ahorros para lanzar un nuevo vino, que iba a llamarse Le Punk. El director se lo denegó alegando que el vino es un bien no embargable y que se trajera el aval de alguien. Cuando reunió el dinero entre amigos, decidió "homenajear" a aquel banquero y le puso Gran Cerdo a su nuevo vino.

Así lo cuenta en la contraetiqueta de la botella:

Gran Cerdo es un gran vino dedicado a los directores de banco que nos negaron préstamos aduciendo que el vino no era un bien embargable. Corpulentos, sudorosos y trajeados personajes, algún día descubriréis que las cosas más importantes de la vida no se pueden embargar. Gracias a los amigos, pues con su ayuda conseguimos al fin hacer el embotellado. Ahora puedes disfrutar de nuestra criatura más ácida, pruébalo con pasta o jamón, de cerdo.

El vino es de corte clásico, criado sin fitosanitarios. Vino joven, a base de uva Tempranillo, con casi un tercio de Graciano.

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