martes, 23 de agosto de 2016

Bar Restaurante La Campana (Sanlúcar)

Visitamos el Bar Restaurante La Campana (Avda Puerto de Bonanza, 69), un lugar especialmente recomendable para conocer la cocina tradicional sanluqueña. Ya lo habíamos reseñado como un espléndido Bar de tapas La Campana, hace tres años. Ahora queremos presentar el trabajo que realiza en sus comedores este local de ya amplia trayectoria, fundado en 1947.


Empezamos con unos Fideos con marisco:


A continuación, Huevas de merluza cocidas, que vienen con salsa mayonesa.


Seguimos con Raya al ajorraya, una versión marinera de la salsa ajopollo (ajo y pan fritos y majados, añadidos al aceite donde frió el pescado, junto a pimentón)


Luego, este plato de Acedías fritas:


Seguimos con estas Albóndigas de corvina:


Terminamos con esta cazuela de Cocochas con almejas y gambas:


domingo, 21 de agosto de 2016

Bar Merodio (Cádiz)

Visitamos el Bar Merodio (c/ Libertad, 4), enfrente del Mercado Central de Cádiz. Confieso que es una de mis debilidades y uno de los sitios fijos a los que siempre termino llevando a quienes me visitan. A quienes vienen de afuera les encanta lo que ofrecen y la naturalidad del trato. El local es sencillo y transmite una autenticidad popular que termina atrapando. Esa honesta sencillez está también en su oferta, desde guisos caseros a fritos y un buen uso de la plancha.


Empezamos con unas Ortiguillas fritas. Es una anémona que se alimenta de pequeños peces y mariscos, de ahí que su sabor nos recuerde a éstos. Por su escasa conservación sólo puede comerse en lugares de costa, recién cogidas. La dificultad de su fritura es que en seguida se secan. Deben quedar crujientes por fuera y tan blandas, por dentro, que exploten en la boca sus jugos de yodo, como un chupito de mar mismo. Son una de las grandes aportaciones gaditanas a la gastronomía.


Seguimos con unos Filetitos de marrajo a la plancha. Se presenta con aliño de ajo y perejil.


Pasamos a unas Huevas de choco fritos. Huevas que no huevos, como bien lo aclaraba en algún artículo el admirado Javier Osuna, autor junto a Erasmo Ubera del imprescindible "El lenguaje de la mar de Cádiz". Aunque hay cierta creencia popular de que son los testículos de los chocos (de ahí que los llamen, en muchos sitios, huevos de choco), se trata de una glándula que forma parte del aparato reproductivo de las hembras, por lo que es más correcto llamarlas "huevas".


Probamos también estas mismas Huevas de choco a la plancha que, creo, es como mejor se disfrutan. Sobre todo si las hacen, como fue el caso, al punto de plancha, dejándolas jugosas y blandas.


Terminamos con un Choco a la plancha. Viene, como es costumbre gaditana que no debería perderse, sin limpiar del todo. Con sus jugos internos, como la mejor salsa posible.


lunes, 15 de agosto de 2016

Venta Melchor (El Colorado, Conil)

Teníamos pendiente una visita a la Venta Melchor (El Colorado, Carretera N-340, Conil), uno de los grandes hitos de la gastronomía gaditana. Desde 1987 la dirigen Petri Benítez y Juan Carlos Almazo Muñoz, hijo de Melchor y Joaquina, quienes fundaron esta venta familiar en 1960. Ambos, Petri, en la cocina, y Juan Carlos, en la dirección de Sala, realizan un trabajo extraordinario de búsqueda y difusión de la memoria culinaria conileña. Desde el principio han apostado por los espléndidos productos de Conil, que siguen dando a conocer a través de Jornadas temáticas, desde lsu celebrada huerta al cuchareo de sus guisos tradicionales, o la cocina en expansión del atún rojo salvaje capturado en su almadraba.

Con un amplio conocimiento de cocina tradicional, Petri Benítez no deja de investigar e innovar, en una labor que tiene mucho de pedagogía de las posibilidades de la cocina conileña, en plena evolución pero que, para nuestra fortuna, crece sin desprenderse de lo que la ha sustentado durante siglos. Numerosos premios la avalan. Tantos como el respeto de quienes comparten su oficio y de quienes disfrutamos de su trabajo.

Para empezar, tomamos dos aperitivos, estas Papas aliñás con pescado (la foto se hizo ya con medio plato desaparecido):

El segundo aperitivo fueron unas Papas con alioli:

Seguimos con estas Croquetas de Borriquete:

Para beber, tomamos, acompañando todos los platos un Viña Matalián, el excelente vino joven de uva palomino de Bodegas Primitivo Collantes.

A continuación, un Tartar de Atún con Crujientes de Algas de Estero. Una muestra de la creatividad de Petri Benítez es este plato, premiado por su innovación en la Ruta del Atún de Conil 2014. A partir de Descargamento de atún rojo de almadraba, el corte interno del lomo negro junto a la espina, poco graso y de un precioso color muy intenso; está macerado, entre otros ingredientes, con Flor de Garum (salsa romana), hinojo, jengibre fresco, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta; viene con capa de crujientes de lechuga de mar, un alga de los esteros de la Bahía de Cádiz.


Probamos este San Jacobo de presa ibérica:

Compartimos este espectacular Revuelto de berenjenas con almejas. Un plato que, nos contó Petri, lleva más de doce años en la Carta.

Seguimos con esta Ventresca encebollada de atún rojo de almadraba. El encebollado, con su punto de orégano, aplicado a un corte muy graso, la barriga. Se deshacía en boca.

Terminamos los platos salados con un Rabo de toro de Retinto estofado:

Como postre, tomamos este Mousse de chocolate:

Acabamos la comida con Licor café y Licor de regaliz, ambos infusionados en aguardiente.

domingo, 14 de agosto de 2016

Restaurante Asador La Flauta Mágica (Algeciras)

El Restaurante Asador La Flauta Mágica (Av. Virgen del Carmen, 19, cerca del Mercado) es, en mi muy subjetiva opinión, el mejor restaurante marroquí de Algeciras. La creciente población que, originaria de Marruecos, se ha establecido de forma permanente en la ciudad portuaria, ha traído también su importante cocina. Ahora es fácil encontrar ingredientes, utensilios y establecimientos donde conocer de cerca esa cocina, reconocida como una de las más suculentas del mundo y, desde luego, mucho más diversa de lo que se suele conocer. Algunos de sus restaurantes en Algeciras han trascendido de su público de origen, llegando a la totalidad de la población con una calidad muy destacada.


La Flauta Mágica pertenece a esa categoría de asador popular, muy frecuente en Marruecos. Locales especializados, principalmente, en carnes asadas en brasas de carbón natural y pollos asados que también pueden incluir, en algunos casos, cortes o piezas enteras de pescado. En La Flauta Mágica, a veces, hemos encontrado Voraz salvaje del Estrecho, asado al carbón. Un producto excelente. Acercándose al mostrador donde se muestran los cortes disponibles, se puede escoger la pieza que queremos que nos asen. Es muy habitual encontrar quien viene aquí a llevarse personalmente su pedido a casa; un servicio que también realizan.


Para empezar, probamos su Harira, una sopa tradicional espesa que se incluye dentro de la primera comida del atardecer con la que se rompe ayuno del Ramadán, aunque su consumo se extiende al resto del año. Incluye carnes de vaca y pollo, hortalizas, fideos gordos y legumbres como garbanzo y lentejas.


A continuación un Cuscús de pollo con verdura, pasas y cebolla caramelizada. Aunque las verduras varían según la temporada, éste lleva calabacín, calabaza, zanahoria, nabo y garbanzos. Se adereza con la típica salsa t´faya, de pasas de Corinto y cebolla caramelizada con azúcar, canela y agua de azahar.


Seguimos con este Tayine de cordero con ciruelas:

Probamos estos Pinchitos de pollo, de ternera y de cordero. Además de unas Chuletitas de cordero:

Seguimos con más pinchitos a la brasa de carbón. Aquí, junto a otro de cordero (derecha), un Pinchito de Kebda o hígado de ternera (izquierda) y otro Pinchito de Kefta, o de carne picada, también de ternera. Se acompañan de patatas asadas.


Tienen dulces árabes artesanos, incluyendo los Chebbakia, de almendra, miel y sésamo, típicos de Ramadán. Pero, tras lo comido, preferimos un Té verde con menta.


miércoles, 10 de agosto de 2016

La Candela TapasBar, Agosto 2016

La Candela Tapasbar (c/ Feduchy) sigue creciendo. Desde el pasado 7 de junio, en el Distrito 798, su tienda especializada en productos orientales. En esta última visita nos decantamos por probar esos platos, alguno fuera de Carta, con más notable influencia asiática. Siguen proporcionando una de las comidas mejor resueltas y divertidas de Cádiz.

Para empezar, un clásico: Tostas de anchoas:

En este plato el pulpo a la gallega se internacionaliza con el encurtido coreano, Pulpo en salsa kimchi. Se completa con alga wakame y filamentos de guindilla seca.

Seguimos con Ceviche de dorada, gambones y leche de tigre de fruta de la pasión:

Una de los platos que más nos impactaron, una Coca de foie con berenjena ahumada:

A continuación estos Dumplings de pollo y soja:

Seguimos con este Salmón confitado a baja temperatura, que se acompaña de algas wakame:

 En los postres, repetimos su Tarta de queso (sin foto) y esta caprichosa maravilla, que recuerda los tradicionales "tranvías", esos pasteles de milhojas rellenos de crema.

viernes, 29 de julio de 2016

Szimpla Kert, "Ruin Bar" en Budapest

El Szimpla Kert (Jardín Simple, en húngaro) está considerado como el tercer mejor bar del mundo, según la subjetiva lista que elaboran los usuarios de la guía Loney Planet (el primero está también en Budapest, el A38, un antiguo carguero ucraniano amarrado en el Danubio). Fue el primer “Ruin Bar” abierto en la capital de Hungría (Kazinczy u. 14), una corrala con patio ajardinado en pleno barrio judío de Pest, en el distrito VII.







El concepto de “Bar ruina” surgió aquí: edificios de más de cien años en franco deterioro que se alquilan al Ayuntamiento. Se rehabilitan lo justo para que no caigan y se decoran con un estimulante caos que va de lo sicodélico al reciclado y lo natural, con permanentes guiños al graffiti y al arte urbano.






Ubicados en antiguas fábricas o en casoplones enormes que, pasado su esplendor, acabaron en innumerables partiditos, tienen mucho de laberínticos. Cada ambiente, a veces las antiguas habitaciones de lo que fue un piso, tienen su propio ambiente. Se multiplican las barras y las músicas se diversifican. Y, aunque nos parezca de otro tiempo, en los Ruin Bar se fuma, y mucho. Incluso en las habitaciones interiores.









Se puede comer algo rápido, alguna hamburguesa decente y la siempre excelente cerveza húngara, a precio de risa (según los sitios, jarra de medio litro, entre 0,80 y 1,30 euros). No admiten tarjeta, sólo florines. Eso sí, que nadie espere amabilidad ni aquí ni en casi ningún otro sitio de Budapest. La simpatía, que la hay, es una rareza.







Son, además, un punto de encuentro artístico importante. Éste Szimpla acoge proyecciones de cine, teatro, performances y hasta un mercado de productores ecológicos los domingos, que traen, además de frutas y verduras, sus propias elaboraciones de quesos, miel, mermeladas, setas secas, siropes, cremas o embutidos elaborados con carne de cerdo mangalica, autóctona de Hungría, con una proporción de grasa y tocino muy elevada y con un pelo largo y grueso que parece lana, por lo que también se le conoce coloquialmente como "cerdo-oveja". Es curioso que esta raza, casi desaparecida por el cambio de gustos gastronómicos, ahora con tendencia a productos menos grasos, se salvó de la extinción por una empresa española, Monte Nevado, propietaria de "Jamones Segovia", que buscaba razas de cerdo más grasas para elaborar productos de mayor duración. Ahora la empresa mantiene la crianza de estos cerdos arcaicos en granjas de la misma Hungría.

En el Szimpla sirven aperitivos de quesos artesanos y hortalizas crudas y vimos algunas cazuelas con guisos. Abre todos los días de doce de la mañana a tres de la madrugada. Teóricamente, porque se alargan en el horario mucho.